En Moritz, recuperamos el método tradicional para traerte una cerveza única, de esas que no tienen nada que esconder. La Moritz Bruta sin filtrar mantiene la levadura en suspensión para potenciar al máximo el sabor de la malta y el lúpulo. Es la mezcla perfecta entre la herencia artesanal y la actitud de la Barcelona moderna.
Aquí las reglas las pones tú: dale la vuelta a la botella para despertar su cuerpo, o no lo hagas. El sabor brutal y auténtico será el mismo. Una experiencia sin filtros para los que buscan una cerveza con carácter en cualquier momento del día. Porque aquí queremos las cosas claras y la Moritz, Bruta.
Agua, malta de cebada, lúpulo y levaduras.
Contiene malta de cebada.
Proteger de la luz directa del sol. Mantener alejada de fuentes de olores extraños.
Servir fría. Puedes girarla o no girar. Tú decides.
Características

En la creación de Moritz Bruta sin filtrar, recuperamos el método tradicional de elaboración para crear una nueva experiencia cervecera.
Este método nos permite elaborar una cerveza única y diferente que destaca por los matices de la malta, el lúpulo y la levadura en suspensión. Una cerveza con un sabor sin filtros.
En el momento de consumirla, puedes girarla o no hacerlo, girarla del todo o solo hasta la mitad. En cualquier caso, el sabor es el mismo.
¡El sabor de la nueva Moritz Bruta no tiene filtros! Digamos las cosas claras. Y la Moritz Bruta.


Sabor / Nota de Cata:
Tipo: Lager Especial
Grado de alcohol: 5,6% vol.
Amargor: 21 IBUS.
Color: 14 EBC (oro viejo).
Espuma: Nube densa y fina
Efervescencia: Carbónico integrado y de lenta liberación
Aroma: Pan recién amasado
Cuerpo: Medio en entrada, alto en postgusto
Retrogusto: Amargo amable, buen recuerdo
Temperatura de servicio: 4 a 6ºC
Sabor: Contraste cálido de cereal contra el frescor del gas suavemente burbujeante en la boca.
Copa: Vidrio muy transparente que permita apreciar los tonos de color.
Maridaje: Realza la frescura de un tomate con burrata y de un ceviche de camarones; aligera el paladar después de las croquetas más salvajes y se entiende de maravilla con unas patatas asadas con alioli.




